Beatriz Montero

 

Beatriz Montero es cuentacuentos, filóloga y escritora. Beatriz Montero lleva contando cuentos en teatros, bibliotecas, museos y universidades desde hace más de 15 años. Su primera gira internacional como cuentacuentos fue en 1997, en teatros de Argentina y México. Desde entonces no ha parado de contar. Coordinadora de los tres primeros Festivales de Cuentacuentos "Lloviendo cuentos" de Rivas Vaciamadrid (2002-2003-2004). Desde hace doce años ha estado impartiendo cursos de narración oral en la Universidad Popular Rivas-Vaciamadrid, la escuela teatro Ensayo 100, el Taller Fuentetaja, la Escuela de Escritores, el Instituto Cervantes, el Taller de Escritura de Madrid, Centros de Profesores y Bibliotecas Públicas. Formó parte de la Compañía de la Imaginación , y creó el grupo Trapisondos cuentacuentos . Ha contado en festivales internacionales de narración oral en Singapur, India, Holanda, México, Argentina, Brasil, Costa Rica, Canarias, Madrid, Guadalajara, León y Santander, así como en centenares de teatros, bibliotecas, colegios y centros culturales.

Ponente en los congresos del IBBY (International Board on Books for Young people) con intervenciones sobre "Bebecuentos" (en Santiago de Compostela, 2010) y sobre "Two Worlds: A Bilingual Project in India and Spain, Oral Storytelling and Translation" (Londres, 2012). Desde julio de 2011 hasta la fecha cuenta cuentos en televisión (TV El Día, Tenerife) a diario.

Tiene publicadas seis libros infantiles: Two worlds - Dos mundos (Ed. CCS), El señor Ramón y la señora Ramona (OQO), La escalera (OQO), Tengo tres mamás , Hay un monstruo en el colegio (Ediciones La Librería, Madrid), y Enrique e os monstros (Editorial Aletria, Belo Horizonte, Brasil, 2011), además de relatos breves en varias antologías. Desde 2009 coordina la Red Internacional de Cuentacuentos (International Storytelling Network) , un proyecto que agrupa a más de 1000 cuentacuentos profesionales de 48 países en los cinco continentes.

Su libro teórico "Los secretos del cuentacuentos" (Ed. CCS, Madrid, 2010, 3ª edición) descubre las claves para llegar a ser un encantador de historias,  cuáles son los instrumentos del narrador, qué cuentos integran el repertorio adecuado, y cómo mejorar la técnica de contar cuentos.

Más información en su web: http://www.beatrizmontero.com/
Canal de Youtube con más de 30 video-cuentos: youtube.com/user/BeatrizMontero

 

Beatriz Montero is a professional storyteller, philologist and writer. Beatriz Montero has been telling stories in theaters, libraries, museums and universities for over 15 years. In 1997 she made her first international tour through Mexico and Argentina. For twelve years she teaches courses on storytelling at the Popular University Rivas-Vaciamadrid, Theater School Studio 100, Fuentetaja Workshops, School of Writers, Creative Writing Workshop of Madrid, Teacher's Formation Centres and Public Libraries. She was part of the Society of the Imagination , and created the group Trebizond storytellers. She has told at international festivals storytelling in Singapore, India, Holland, Mexico, Argentina, Brazil and Spain, as well as in hundreds of theaters, public libraries, schools and cultural centers.

Speaker at the Congress of IBBY (International Board on Books for Young people) with interventions "Bebecuentos" (in Santiago de Compostela, 2010) and "Two Worlds: A Bilingual Project in India and Spain, Oral Storytelling and Translation" (London , 2012).

Daily storytelling on television (TV El Día, Tenerife, Spain), from July 2011 to present date.

She has been published six novels for children: "Two worlds - Dos mundos (Ed. CCS), Mr Ramón and Mss Ramona (OQO), The Stair (OQO), I Have Three Moms" and "There's a Monster at School" (La Librería Publishing, Madrid), and "Henry and the Monsters" (Aletria Publisher, Belo Horizonte, Brazil, 2011), as well as many short stories in various anthologies. Since 2009 she coordinates the International Storytelling Network (RIC), a project that brings together more than 1000 professional storytellers from 48 countries on five continents.

Her book of theory "The Secrets of Storytelling" (CCS Publ., Madrid, 2010, 3rd edition) discovers the keys for becoming a good storyteller, the tools of the teller, what stories make up the appropriate repertoire, and how to improve the art of Storytelling.

More info in her web: http://www.beatrizmontero.com/
Youtube Channel with over 30 videostories: youtube.com/user/BeatrizMontero

 

Bebecuentos (de 0 a 3 años)

Una intervención temprana para fomentar la animación a la lectura y un crecimiento emocional armónico a través de la estimulación precoz: un factor decisivo en el desarrollo posterior de los bebés.

La sesión de bebecuentos está a cargo de Beatriz Montero.

Susurros de algodón mezcla música y marionetas de mano para iniciar a los bebés y a los padres en la prelectura y el primer contacto con los libros.

Puede ir seguido de un Taller formativo para padres, profesores y bibliotecarios. ( Consultar )

Es un espectáculo pensado para niños y niñas de 0 a 3 años que consta de dos cuentos de animales: contados con títeres de guante, y con un libro objeto e instrumentos musicales.

Necesidades para la puesta en escena:

    • · Una sala con buena acústica. La sala puede estar diáfana.
    • · Un espacio cómodo donde los bebés puedan estar en el suelo alfombrado.

Duración del espectáculo: 30 minutos.

Tiempo de montaje: 35 minutos.

Tiempo de desmontaje: 25 minutos.



Disponemos de micrófono inalámbrico y un pequeño amplificador en caso de que la acústica de la sala no reúna suficiente calidad.

Presupuesto: Dependerá del número de sesiones. Precio a consultar en beatriz@beatrizmontero.com .

Más información: www.bebecuentos.com

Cuentacuentos: Beatriz Montero

 

Babies & Toddlers Storytelling (0 to 3 years old)

Early intervention to promote and encourage reading harmonious emotional growth through early stimulation : a decisive factor in the further development of babies.

The session is bebecuentos by Beatriz Montero.

Whispers of cotton mixes music and hand puppets to introduce babies and parents in pre-reading and first contact with books.

Can be followed by a training workshop for parents, teachers and librarians. (Check)

It's a show designed for children aged 0 to 3 years consisting of two animal stories , told with glove puppets, and order a book and musical instruments.



Requirements on stage:

· A room with good acoustics. The room can be clear.

· A comfortable place where babies can be on the carpeted floor.



Running time: 30 minutes .

Assembly time: 35 minutes .

Disassembly time: 25 minutes .


We have a small wireless microphone and amplifier in the event that the acoustics of the room does not meet sufficient quality.

Budget: It depends on the number of sessions. Price on application in beatriz@beatrizmontero.com .

More information: www.bebecuentos.com

Storyteller: Beatriz Montero

   

 

Bebecuentos en Facebook

Beatriz Montero ha escrito:
Beatriz Montero is author of:

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Red Internacional de Cuentacuentos (RIC) :: International Storytelling Network

www.cuentacuentos.eu - red@cuentacuentos.eu - Teléfono: 34 + 651 732 693 (España/Spain)

 

Bebecuentos, esos grandes olvidados

© Beatriz Montero
beatriz@beatrizmontero.com

 

Mucha gente se extraña cuando digo que cuento cuentos a bebés entre los 0 y 3 años, y casi al tiempo que se extrañan me hacen las mismas preguntas: ¿Cómo se cuenta un cuento a un bebé? ¿Entiende el bebé un cuento? Tengo que admitir que no, el bebé no entiende el cuento de la misma manera que lo hace un niño de siete años. El vocabulario del bebé es muy limitado y no llega a desarrollar todos los sentidos hasta la edad de cuatro años. El bebé entiende el cuento de otra manera. Entiende que cuando le contamos el cuento le estamos dedicando el tiempo a él o a ella, y lo interpreta como un acto de amor, y así se van estableciendo lazos de afectividad entre el adulto y el bebé. También va explorando y desarrollando los sentidos con las inflexiones, tonos y volumen que ponemos cuando le contamos un cuento, con las ilustraciones que ve en los libros cuando le señalamos que esa imagen es un tren o un gorila comiendo un plátano. Los bebés tienen una esponja por cerebro, y los cuentos que les contamos les ayudan a ir adquiriendo vocabulario, a desarrollar la memoria y fomentar la imaginación.

Cuando comencé a contar cuentos a bebés, no sabía cómo debía enfocar el cuento, ni qué cuentos debía contarles. No existían, ni apenas existen libros que hablen del tema. La actividad del bebecuentos es tan reciente que tuve que ir improvisando. Fue gracias a mi experiencia de años como cuentacuentos con niños más mayores como fui desarrollando la técnica de cómo contar cuentos a los bebés. Y esta experiencia mía es la que quiero transmitir aquí.

El efecto que el cuento ejerce sobre el bebé es tan inmenso que el día que nos demos cuenta de todos los beneficios que tiene, probablemente empiece a formar parte de los planes de estudios en las universidades, y se instale como terapia en los hospitales. Y esto no es algo tan irreal. En situaciones de catástrofe natural como terremotos o inundaciones, se envía servicios de primeros auxilios, comida, tiendas de campaña y mantas. Algunos gobiernos, conscientes de otras necesidades inmateriales más allá de la ayuda psicológica, optan también por trabajar con los cuentos. Contando cuentos a los niños víctimas de catástrofes, se amortigua la situación traumática posterior. Es a través de los cuentos donde el niño o niña pueden asumir, exteriorizar y verbalizar su miedo y su dolor.

“Los cuentos hacen que el cerebro crezca, amplía sus posibilidades a través de la ruptura de fronteras y de la imaginación”, me dijo en una ocasión el escritor Enrique Páez. Por eso, aunque el bebé no entienda la literalidad de todas las palabras, no por ello hay que dejar de contarle cuentos. Es más, contar cuentos a un bebé es algo tan vital y necesario para él, como lo es dormir, comer, o llorar. Los primeros años son esenciales para el aprendizaje emocional y cognitivo, porque es cuando el bebé comienza a hablar y a comprender las palabras. Los bebés a los que se les ha contado cuentos, cantado nanas y canciones infantiles se convierten en niños más despiertos, más seguros afectivamente, y tienen más probabilidades de ser en el futuro buenos lectores.

 

Cómo se cuenta cuentos a bebés

En mi experiencia profesional he contado muchas veces cuentos a grupos reducidos de 15 bebés. Suelo realizar las sesiones de bebecuentos en bibliotecas, escuelas infantiles, guarderías, museos y teatros. En teatros el número de bebés que acude por sesión es mucho mayor, pero este espacio para contar cuentos a bebés es algo infrecuente. Ahora veremos cómo se cuenta el cuento. Para empezar los bebés deben ir acompañados de algún adulto, ya sean educadores, padres, madres o abuelos. Es preferible que los bebés estén sentados en el suelo sobre alfombras, dibujando un semicírculo alrededor mío.

Suelo comenzar con una canción para relajarlos. Pero antes, hago sonar un instrumento musical: una pandereta, una flauta o un cuenco tibetano para llamar su atención. Los pequeños giran sus cabezas hacia el sonido y fijan las miradas en el instrumento musical. Y luego comienzo a cantar una canción tradicional:

“Cu-cú, cantaba la rana,
cu-cú, debajo del agua,
cu-cú, pasó un caballero,
cu-cú, con capa y sombrero …”

 

Lo bueno de este tipo de canciones es que son sencillas y fáciles de entender. Se puede acompañar una palabra de cada verso con una acción o actividad: saltar, agacharse, aplaudir, tocarse la cara. Son actividades sencillas que el bebé puede imitar, consiguiendo así fomentar la participación y la comunicación.

Después de la canción les cuento un cuento sencillo y breve. Puede ser un cuento publicado o un cuento mío, como “El príncipe caprichoso”, que cuento con el apoyo de un libro pop-up del que salen formas abstractas de vivos colores: rojo rabioso, azul intenso, amarillo fuerte. En el cuento, el príncipe caprichoso va pidiendo cada vez un regalo nuevo. Unas veces pide un juguete muy ruidoso, y les hago escuchar el ruido de una sierra de papel. En otra ocasión los reyes regalan al príncipe pompas de jabón, y motivo a los bebés a que soplen conmigo para que salgan las pompas. “A la una, a la dos y las tres”, les digo, y soplamos todos juntos. Del libro salen entonces bolas de papel de distintos colores unas encima de otras. Los bebés se sienten partícipes de cada regalo que recibe el príncipe caprichoso. El uso de actividades dentro del cuento fomenta la socialización del bebé y la comprensión de vocabulario.

Para contar cuentos hay que ser dinámico, ya que el bebé se distrae con facilidad. Es importante tener en cuenta estos tres factores:

•  Hacer inflexiones de voz. Por ejemplo, poner distintas voces a los animales del cuento. Subir y bajar el volumen de voz, hablar más o menos rápido. Evitar los gritos, que les asustan.

•  Mover el cuerpo cuando se cuenta el cuento. Por ejemplo, al decir “comer” haz el gesto de masticar. Es posible que el bebé no entienda el valor semántico de “comer”, pero sí reconocerá el gesto de masticar, porque lo hace varias veces al día. Las expresiones corporales ayudan a reforzar las palabras y desarrollar el vocabulario. Se puede simular sorpresa abriendo mucho la boca, o los ojos. Y al abrir los brazos se puede dibujar en el aire lo grande que es el oso. La clave está en la exageración. Con los bebés hay que contarlo todo a lo grande.

•  Hablar despacio y masticar las palabras. El bebé no entiende el significado de todas las palabras, pero las puede ir aprendiendo con los cuentos, para ello hay que contar el cuento lentamente. Alargando a veces las sílabas para que el bebé se vaya familiarizando con nuevas palabras y aprenda a pronunciarlas. También hay que separar algunas palabras por sílabas. Por ejemplo, si les vamos a enseñar dos animales nuevos, gato y ratón. El cuento empezaría así: “Había una vez, un ga-to que se comió a un ra-tón.”

 

El aprendizaje a través de la magia de los cuentos

La magia de los cuentos le proporcionará al bebé un aprendizaje emocional, le enseñará vocabulario, desarrollará el oído gracias a los distintos registros de voz que ponemos en la voz al imitar al oso o a la rana, aprenderá a concentrarse, y aún hay más.

Para conseguir que el cuento sea un vínculo de aprendizaje hay que entregarse por completo al bebé, mirarle a los ojos para que se sienta atendido y tenerlo cerca de nosotros. Cuando realizo los bebecuentos colocó a los bebés en semicírculo muy cerca de mí, así me puedo acercar a ellos y enseñarles la tortuga Tomasa, que los bebés acarician y dan besos, o pueden tocar a la ballena, o al ratón Ramón. Si algún bebé está más distraído me lo llevo a mi regazo y le siento sobre mis piernas mientras sigo contando cuentos a todos los bebés. Es importante que los bebés estén cerca de mí, que noten mi calor, y hablo literalmente del calor humano, ese que desprende nuestro cuerpo. El bebé, como otro cachorro animal, busca el calor del cuerpo de su madre para sentirse protegido.

Muchas escuelas infantiles y guarderías me piden que cuente determinados cuentos que ellos están trabajando con los bebés. Por ejemplo, “A qué sabe la luna”, “Vamos a cazar un oso”, “Abezoo” o “El pollo Pepe”. Yo me preparo estos cuentos sabiendo que ya los están trabajando en el aula. Le doy cien vueltas al cuento para contarlo con gracia y pensando en todo momento en los bebés. En mi libro Los secretos del cuentacuentos cuento como narro “La ratita presumida” a bebés con utensilios de cocina: el gato es una escobilla, el toro un colador, etc.

Sea cual sea el cuento que voy a contar, siempre comienzo con una fórmula de inicio: “Había una vez”, “Érase una vez”, como preámbulo del cuento, para que cuando los bebés la escuche, la asocie y reconozca con el inicio del bebecuentos. Lo mismo ocurre con las fórmulas del final que funcionan como cierre y que acompaño con un gesto: “Y colorín, colorete, por la chimenea sale un cohete” (me froto las manos y levanto al final una sola mano simulando un cohete que sale disparado sobre mi cabeza).

El cuento debe ser breve con frases cortas y palabras sencillas. El bebé tiene gran capacidad para aprender simples estructuras .

Los cuentos que les narro están llenos de rimas y repeticiones que estimulan la memoria.

“Yo tenía diez perritos,
Yo tenía diez perritos,
uno se perdió en la nieve.
No me quedan más que nueve.

De los nueve que quedaban,
de los nueve que quedaban,
uno se comió un bizcocho.
No me quedan más que ocho...”

 

La investigadora canadiense Judit Gervain realizó estudios con bebés sobre la estructura del habla y demostró que los bebés tienen un mecanismo de percepción automática para detectar repeticiones. Por eso las primeras palabras que el bebé pronuncia tienen una sílaba repetida: “mamá, papá, bebé, yaya”. El bebé recuerda mejor las palabras que se repiten, y la rima es esencial para que el bebé vaya aprendiendo a entender y a leer. Con este juego de palabras rimadas y/o repetitivas, el bebé presta más atención a los sonidos que se duplican, y le es más fácil de memorizar pues puede llegar a anticipar el sonido de la sílaba que va a venir a continuación.

Las sesiones de bebecuentos no duran más de 30 minutos. Si veo que los bebés están muy inquietos reduzco el tiempo a 15 ó 20 minutos. Me ha sucedido muchas veces que los bebés después de 30 minutos quieren más, aún así yo no me excedo de este tiempo. Hay que saber dónde está el límite y no alargar el bebecuentos hasta que llegue el punto de ruptura y el bebé comience a llorar o a distraerse con una pelota. Es preferible que el bebé se quede con ganas de más cuentos.

 

Los elementos sensoriales y la estimulación precoz

Me gusta utilizar instrumentos musicales en los bebecuentos. Sobre todo instrumentos sencillos como campanitas, xilófonos, panderetas, cascabeles, triángulos y cuencos tibetanos, que luego el bebé puede hacerlos sonar con solo tocarlos. Yo despierto a los animales de mi maleta roja con una flauta mágica, un silbato en forma de flauta que suena al soplar por el orificio al tiempo que hago rozar dos piezas de madera entre sí. Los bebés se quedan hipnotizados con el sonido.

En los talleres que he dado a profesores y educadores no me canso de insistir en la importancia de trabajar con el bebé la estimulación de los sentidos. Como ejercicio en el Taller hago con los profesores un libro cosiendo distintas telas y papeles entre sí: seda, terciopelo, cartón arrugado, papel de burbujas y cartulina de espejo. En el mercado hay una gran variedad de telas y papeles. Luego practican contando pequeñas historias a los bebés con ese libro artesanal. Los bebés tocan las distintas texturas del libro al tiempo que ven como se mueve la seda que simula ser el mar. La hoja de terciopelo puede ser la barriga de una osa, el cartón arrugado un desierto de arena, y el sonido del papel de burbujas los brincos del saltamontes. Por último, los bebés se miran en la cartulina de espejo.

También se puede trabajar la vista con móviles, y objetos llamativos de distintos tamaños, o libros ilustrados con imágenes de gran contraste. A partir de los dos años se puede contar cuentos con Kamishibai, o con teatro de sombras, acercando o alejando del foco de luz las imágenes para producir sombras mayores o menores.

 

La integración de los bebés inmigrantes a través de los cuentos

Shaima tenía dos años de edad cuando llegó a la escuela infantil. Su familia marroquí se acababa de instalar en Madrid, la madre hablaba algo de español. Shaima pasó de ser una niña tímida que no se relacionaba con los demás bebés a lanzar bolas de papel empapadas de agua a las paredes del aula. La maestra habló con la madre para comentarle el cambio de conducta de Shaima. Al día siguiente, Shaima llegó a la escuela con la cabeza rapada. El padre le había afeitado la cabeza como escarmiento para que aprendiera a comportarse bien en clase. Después de ese terrible suceso, Shaima se arrinconó avergonzada en el aula. Así me la encontré cuando fui a contarles cuentos una semana después del suceso. La maestra me había puesto en aviso del caso de Shaima. Para esa ocasión llevé a la clase unos cuencos con especias que se usan en la comida marroquí: menta, canela, comino, anís y cúrcuma. Bajo el brazo llevaba un Tbila, un tambor marroquí hecho de arcilla y piel de cabra, que hice sonar para despertar a los animales de mi maleta roja. La Jirafa Rafa daba los buenos días en árabe: “Saba'a AlKair”. Shaima, por voluntad propia, se fue alejando de su rincón y se acercó hacia mí, y siguió con interés el cuento, a pesar de que no entendía español.

Para que un bebé comprenda un cuento no depende solo de la capacidad intrínseca por interpretar gestos, olores o palabras, sino que tiene que ver con la familiaridad de esos elementos en su cultura.

El cuento funciona como vínculo para ayudar al bebé inmigrante a acercarse a esa nueva cultura, ese nuevo mundo que huele extraño, que tiene unos extraterrestres que visten distinto y hablan una lengua rara. La profesora dejó los cuencos de especias en el aula hasta final de curso e incorporó los cuentos, algunos con ilustraciones de paisajes marroquís, para enseñar a Shaima el idioma español y para ayudarla a relacionarse con los demás bebés.

 

Conclusión

Contemos cuentos al bebé a diario. Cualquier momento es bueno: en la guardería, a la hora de la comida, en la bañera, en el parque, al irse a dormir. De mayores lo agradecerán. El cuento le irá dando al bebé seguridad, aprendizaje y afectividad. Un cóctel explosivo necesario para crear personas emocionalmente estables.

 

Bibliografía:

BICKART, Toni S.; TRISTER DODGE, Diane (2007), El buen comienzo de la lectura , Barcelona: Ed. Medici.
BROCK, Avril; RANKIN, Carolynn (2008), Communication, Language and Literacy from Birth to Five , London: SAGE publications.
BUTLER, Dorothy, (1995) Babies need books , London: Penguin Books.
GERVAIN, Judit (1998), The neonate brain detects speech structure [en línea], National Academy of Sciences of The United States of America [http://www.pnas.org/] Consulta: junio de 2010.
MONTERO, Beatriz (2010), Los secretos del cuentacuentos , Madrid: Ed. CCS.
SHAPIRO, Lawrence E. (2004), El lenguaje secreto de los niños , Barcelona: Ed. Urano.
STRAUB, Susan; DELL'ANTONIA K.J., (2006) Reading with babies, toddlers and twos: A guide to choosing, reading and loving books together,
VERNY, Thomas; KELLY, John (1988), La vida secreta del niño antes de nacer , Barcelona: Ed. Urano.

 

Más información:

www.bebecuentos.com
www.beatrizmontero.com
www.bebecuentos.blogspot.com
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http://www.facebook.com/bebecuentos
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Babies and Toddlers Storytelling

by Beatriz Montero, Spain
beatriz@beatrizmontero.com

 

There is lately an increasing movement around babies, toddlers and prenatal storytelling in Spain. Libraries, schools and kindergartens all over the country are involved in this line of work. Storytelling performances last about 30 minutes. The maximum number of babies and toddlers is 20, with each baby accompanied by an adult (his/her father, mother, grandfather or grandmother). The teachers and the storyteller decide two months in advance which stories they are going to tell to babies and toddlers. So teachers tell those stories to babies and toddlers months before they hear them in the library. The group is usually full with 20 babies and 5 teachers. After 30 minutes of stories, babies and todlers remain in the library discovering more books.

The first years of life are very important for the development of the person, intellectually and affectively. The stories either told or read help the development of the baby's brain neurons. The tale helps the baby to acquire vocabulary and to awaken the imagination and the senses. When parents tell their baby a story they create an intimate moment, where the baby feels love.

There are a few key points to consider when telling to babies and toddlers. You must use s hort stories and repetitive sequences. The music and rhythms help. Better if you incorporate and encourage shared movements. Tell as close as possible to your baby, with physical contact. Use all the senses (sight, hearing, touch, smell, taste). Make voice games and vocalize the words.

Here are some more tips. Don´t tell more than 30 minutes in total. Make use of pictures, laminated and pop-up books. Work psychomotricity with gesture games. Get stimulation with percussion instruments. Develop sensory contact with books and puppets.

Some advantages: harmonious emotional growth, language acquisition, improved psychomotor skills, introduction to reading, increased capacity for abstraction and representation, bonding, socialization.

How to keep toddlers interested in storytime:

Seek surprises.   Toddlers don't need books with lots of light-up noises or tunes. As with a puzzle, toddlers will spend a little more time trying to understand how a book works. Then, you're just maintaining that awareness of how a book opens, how you turn a page.

Allow interruptions. Children love to talk about the stories that they hear. 

Carefully select sleepier times. There are moments —while they're eating or after a bath— when it's a slowed-down time. Use physical contact to express emotion as you read.  

Read together as a family.   Go off-book and improvise. Play with your stories.   Act it out.   Pick a favorite topic.   Toddlers love books about family, going to bed, animals and songs.

And write for them your own story. They loved starring in their own stories.

 

by Beatriz Montero, Spain
beatriz@beatrizmontero.com

 

 

Red Internacional de Cuentacuentos (RIC) :: International Storytelling Network

www.cuentacuentos.eu - red@cuentacuentos.eu - Teléfono: 34 + 651 732 693 (España)